Protagonistas // Editores

Mercedes Bouzo, 01/04/2016

 

Ir a protagonistas

“Narval es Narval gracias al amor que los libreros le ponen a estos libros diferentes”

A sus 72 años, Mercedes Bouzo rezuma la ilusión, la energía y la pasión de una niña. Y bajo la piel de esta niña, carente de prejuicios, se encuentra una editora dispuesta a dejarse sorprender por los libros más especiales. Llegó a esta profesión por avatares de la vida y se quedó, probablemente, por dos grandes amores, a los libros y a su hija Eva Metola, fundadora de Narval Editores.

 

Narval nació en 2010. ¿Cuál ha sido la trayectoria de la editorial hasta la fecha?

Narval era un proyecto de mi hija Eva Metola, a la que le encantaban los libros y los niños. Había trabajado en otras editoriales y decidió poner en marcha una muy diferente en aquel momento. Quería hacer algo distinto, con buenos libros que pudieran gustar tanto a niños como a mayores, donde tanto el narrador como el ilustrador compartieran importancia al 50% y donde se diera prioridad a autores españoles.

A partir de ahí, habló con unas cuantas personas que la apoyaron mucho y empezó con muchísima fuerza. Narval fue un boom, un gran éxito, pero mi hija tuvo un tumor cerebral y en un año falleció. A mí siempre me habían gustado muchísimo los libros, y muy especialmente los libros para niños, así que decidí tirar para adelante con el proyecto.

¿Tenías alguna experiencia como editora?

No, había trabajado como directora de producto para distintos tipos de ventas y pensé que había que seguir, así que me hice con las riendas de la editorial, pero al principio fue muy difícil. Aunque tengas idea de dirigir y sacar un proyecto adelante, no te haces idea del trabajo y la cantidad de tiempo que cuesta sacar un libro.

¿Qué legado has continuado de tu hija Eva y qué has aportado personalmente a la editorial?

Todo. De Eva lo he cogido todo, su idea de editorial diferente… Quizá lo único que he aportado ha sido el control de gastos, la gestión.

¿Es duro el mundo editorial?

Sí, es muy duro, pero yo tengo mucha suerte porque he tenido una hija editora genial a la que la gente adoraba y a mí me quieren muchísimo a través de ella. Respeto muchísimo a los autores y a los ilustradores, porque me parece que el trabajo que hacen es increíble.

Y el trabajo del librero profesional es algo que me vuelve loca porque una cosa tengo clara: Narval es Narval y podemos hacer este tipo de libros gracias al amor que los libreros le ponen a estos libros diferentes. El librero es un gremio al que respeto profundamente.

 

Presentación de “La puerta pequeña” en la Alberti

 ¿Qué diferencia a Narval de otras editoriales?

La nuestra se distingue por el tipo de libros que editamos, libros como Glup, Osa, Tac, tac, tac, plof, Un elefante rosa… Son libros diferentes, especiales, ‘narvalianos’.

 ¿Qué debe tener un libro para ser ‘narvaliano’?

Buscamos libros que gusten tanto a niños como a mayores, que nos llenen de sentimientos a todos, que sean alegres, y que no tengan moraleja, queremos que los niños saquen sus propias conclusiones. Por ejemplo, el otro día nos mandó un libro Grassa Toro y a mi hija Patricia y a mí nos gustó tanto que lo sacaremos… También tenemos que tener en cuenta que hemos de editar libros que se puedan comercializar.

Uno de los primeros libros que editamos y que me gustaría volver a promocionar es Tac, tac, tac, plof, se trata de un libro escrito por Pepe Monteserín, que nos hizo un texto maravilloso y es un libro precioso. Ninguno de los libros de narval, que nos ha costado tanto trabajo sacar, se va a quedar dormido, no va a haber ediciones perdidas, siempre van a estar vivos porque los libros buenos no pueden morir. Nuestros libros son geniales, incluso aquellos de los que hemos comprado derechos como El coche de bomberos ligeramente defectuoso o El chacal azul. Son libros totalmente ‘narvalianos’.

 

Un elefante rosa- Narvaltac-tac-tac-plof - Narval

¿Crees que a los niños se les ha querido encasillar en la literatura?

Creo que sí. Se les encasilla un poco. Por ejemplo, ¿por qué a un niño no le va a gustar un libro en blanco y negro? A los niños sí les gustan. También hay padres que no dejan elegir a los niños los libros que ellos quieren. ¿Por qué? Todos los libros son buenos, hay que dejar que el niño escoja lo que quiere.

¿Qué recomendación le darías a alguien para que elija un libro?

Hace poco le dije a un niño que para elegir un libro hay que leer la contraportada y ver si te engancha, ir a la primera página y ver si te gusta, ir a la mitad y ver si te sigue enganchando y, si es así, comprarlo.

Nos ha dicho un pajarito que eres una gran contacuentos. ¿Es cierto?

Sí, cada vez que quiero presentar Narval a una librería, voy y les ofrezco presentar un libro nuestro a través de un contacuentos. Es que me gusta, me lo paso pipa.

 

Cuentacuentos en La Central

¿De siempre?

Sí, tengo montones y montes de cuentos. El otro día en Benidorm me pidieron que contara un cuento, pero yo no me podía quedar, así preparé a mi amiga y le dije que lo mejor que podía hacer era pasárselo bien, porque si ella se lo pasaba bien, significaría que los niños se lo pasarían genial. En las ferias yo creo que no vendo un libro sin contarlo.

¿Cuál esperas que sea el futuro de Narval?

Pues espero que siga siendo una editorial muy ‘narvaliana’, con libros diferentes, especiales y que cuando saquemos un libro, la gente diga: “Narval ha sacado un libro, vamos a verlo porque seguro que está bien”. Este mes de mayo vamos a sacar Narices y Cómo tener ideas.

 

Por  Patricia Magaña

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies